Una toalla vive en un entorno hostil de cara a la desinfección. El baño es la habitación de la casa donde más humedad se concentra. Y la toalla es la prenda creada precisamente para recoger esa humedad, la de nuestra piel después de bañarnos. Toallas baño y manos, toalla facial, toalla playa… Todas se exponen al mal olor y las bacterias que viven en la humedad. Por eso es importante que las tengamos muy en cuenta en la limpieza de casa. Pero, ¿cada cuánto hay que lavar una toalla? Estos consejos pueden ayudarte.

Toallas de baño, grandes aliadas de tu piel a las que debes cuidar

Las toallas baño ayudan a mantener tu piel sana. Como pasa con las prendas, tu piel debe secarse bien para evitar que se reseque demasiado. La piel es el órgano más grande que tenemos y su función es vital para mantener una buena salud. Nos protege de los agentes nocivos externos.

Una toalla del baño se ducha tanto como nosotros, por eso es importante que dejemos que se seque muy bien después de cada uso. El baño es, además, la habitación que necesita más orden y limpieza en casa. La desinfección de sus superficies no es suficiente para generar un entorno saludable donde el cuerpo está totalmente expuesto, si las prendas con las que nos cubrimos están en mal estado. Cuida de tu toalla y conseguirás la sensación de bienestar e higiene como en un spa.

¿Qué pasa cuando una toalla está sucia?

Los tejidos de la toalla varían mucho según su función, aunque tienden a ser naturales. Algodón o hilo/lino, son los más comunes. Los tejidos naturales absorben muy bien las manchas porque son muy porosos. Restos de suciedad o acumulación de humedad de forma prolongada es el mundo ideal para todo tipo de patógenos.

Se trata de microorganismos nocivos para la salud que pueden causar desde irritaciones, erupciones e inflamación de la piel hasta alergias, empeorar estados previos como rinitis y asma. E incluso, generar una infección. Nos secamos todo el cuerpo con la toalla y hay zonas muy sensibles: desde la higiene íntima hasta el sistema conjuntivo.

¿Cada cuánto hay que lavar una toalla? Cuando lavar toallas es sinónimo de salud

Lavar toallas a menudo y dejar que se sequen bien, es algo fundamental en la rutina de limpieza de casa que debe formar parte de tu planning de limpieza y tareas domésticas.

  • El tejido marca el sistema de desinfección al lavar toallas
  • La función de la toalla determina la frecuencia de lavado
  • Los baños bien ventilados tienen toallas más sanas
  • Lavar toallas nuevas es una práctica estupenda

Trucos de lavado según el tejido de tu toalla

  • Toalla de algodón: lávala a máquina a más de 60° y utiliza detergente desinfectante.
  • Toalla de hilo/lino: lávala a mano en frío. Sumergela en una palangana con jabón líquido natural y oxígeno activo para desinfectarla. Ya que el tejido es más delicado y el detergente se elimina peor durante el aclarado.

Si vas a lavar toallas por primera vez porque son nuevas, te recomendamos que te fijes en las etiquetas. Y siempre, aclarar muy bien y secar por completo.

Toalla de manos

De todas las toallas baño son las que más utilizamos a lo largo del día. Y más en las últimas semanas. Además, la misma toalla es usada por todos los miembros de la casa. Por eso, ya se trate de una toalla de algodón o de lino, debes lavarla cada 2 ó 3 días. Si están decoradas y tienen puntillas de ganchillo para toallas sé delicad@ y préstales especial atención, evitando los centrifugados muy fuertes.

Toalla de baño

Su tamaño hace que sea más difícil conseguir un buen secado, por eso es importante que la cuelgues extendida en un lugar seco, si es al aire libre mejor porque se secará antes y además, se ventilará eliminando polvo y ácaros. Lo ideal es que la cambies 2 veces a la semana y nunca usar una toalla baño durante semanas ni compartida de manera habitual porque triplicarás su poder bactericida.

  • No olvides que las esponjas necesitan también que las laves. Aprovecha la colada de las toallas.
  • Si se trata de cepillos, guantes de crin o esponja natural puedes dejarlos en remojo en una palangana con agua y vinagre para matar a las bacterias de forma natural. Aclara y lava con jabón natural. Quedarán como nuevos.

Toalla de bidé

Un juego de toallas completo incluye unas pequeñas específicas para el uso del bidé. Y, aunque no todo el mundo las utiliza, y hay quienes las emplean como toallas para secarse las manos de uso individual, como en las bodas o los hoteles. También es común que su tamaño manejable haga que sirvan como complemento perfecto para el cuidado facial asistiendo en las tareas de desmaquillado.

¿Cada cuánto hay que lavar una toalla de bidé? En todos los casos, conviene que se echen a lavar casi a diario. En caso de que tenga manchas de maquillaje debes tratar las manchas antes de lavar la toalla en la lavadora y no uses agua caliente porque si ha quedado marca de la mancha, se fijará.

Lavar toallas delicadas: las usadas por el bebé

Son de tejidos naturales, hipoalergénicas, indicadas especialmente para la fina y sensible piel de un bebé. A los bebés se les seca con toquecitos sobre su pequeño cuerpo, por lo que la toalla no suele mojarse hasta chorrear como sí pasa con los adultos y las toallas puestas como turbantes, por ejemplo.

  • ¿Cada cuánto hay que lavar una toalla de bebé? Lo ideal es que la laves a diario, junto con el resto de su ropita y separada de la colada familiar.
  • Usa detergente específico para el cuidado de prendas de bebé y no utilices suavizante. La toalla debe estar perfectamente aclarada para evitar irritaciones y otros problemas, los bebés tienden a llevarse a la boca todo lo que cogen y podría intoxicarse.

Toalla de microfibra: ideal para el gimnasio

Las toallas de gimnasio suelen estar compuestas de fibras sintéticas que son resistentes, elásticas, absorbentes y hacen que la toalla no pese y sea genial para ir y venir en nuestras rutinas deportivas. Los tejidos sintéticos son muy resistentes y necesitan una desinfección profunda.

  • Lavar toalla microfibra: te recomendamos que las laves a máquina con un detergente que desinfecte. Puedes hacerlo en agua fría o caliente.
  • En cuanto a la frecuencia: debe ser a diario. Es decir, cada vez que la uses. Recuerda que te acompañan  por todos los aparatos que usas para evitar que los manches con el sudor y los pueda utilizar el siguiente.

Pero, al mismo tiempo, van recogiendo todos los gérmenes que hay en el gimnasio. Que suelen ser espacios cerrados donde se concentra mucha gente, humedad y vapor de la respiración, creando en la toalla microfibra un entorno fantástico para agentes patógenos.

Toalla de playa

El agua salada y el de la piscina producen efectos distintos en una toalla playa pero, aun así, es conveniente que tengas presente que su función es mojarse constantemente y proteger a nuestra piel del contacto directo con tumbonas, la arena, el césped o el suelo.

  • Son muy resistentes por lo que no tengas miedo cuando las laves. Están hechas para aguantar y duran con sensación de limpieza días.
  • Lo más notorio cuando están sucias es el mal olor (por el agua acumulada, las cremas, el roce con la piel…) y el tacto.

Truco toalla playa: cuando está sucia tiene un tacto desagradable. Este es un indicador de que es hora de lavar toallas, pero para cuando lo notes ya estará llena de bacterias. ¿Cada cuánto hay que lavar una toalla playa? Te recomendamos que la eches a lavar cada 3 ó 4 días como mucho.

Toallas playa grandes: las de algodón son más difíciles de secar por eso te recomendamos que las extiendas bien. Si se trata de toallas playa grandes de microfibra, se secan en pocos minutos pero aguantan menos la suciedad.

Y, como siempre, Lavandería Autoservicio Lavalux te ofrece en menos de una hora, la desinfección de toda tu colada de toallas para que te olvides de complicaciones aprovechando nuestra experiencia profesional.

Día de la Toalla y La guía del autoestopista galáctico

Cada 25 de mayo se celebra el Día de la Toalla y en Lavandería Autoservicio Lavalux queremos celebrarlo contigo. Y qué mejor manera que rindiendo homenaje a la gran saga de ciencia-ficción «La guía del autoestopista galáctico», de Douglas Adams. Donde la toalla adquiere un papel fundamental pues todo autoestopista galáctico que se precie debe llevar una encima.

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